Instalar Ubuntu o como consumirse por la ira

4 de agosto de 2007

1 Oscuridades  

Estoy completa y absolutamente irritada. Extremadamente irritada. Descomunalmente Irritada.

Desde las 18 hs hasta la presente hora en la que me dispongo a publicar esta frustración, he luchado contra mi máquina, contra los drivers, contra los modos gráficos, contra los ‘boots’ y los ‘kernel’, contra ‘ubuntu’, contra toda cosa que me impidiera instalar el susodicho sistema...

Conclusión:


Ha sido un absoluto fracaso. Casi seis horas de mi vida desperdiciadas – bueno, ni tanto, al menos dibujé eso de arriba y desarrollé una nueva técnica electro-marcial U_U-

En fin... veré cómo esta noche elimino mi frustración

(...cargando Emurayden con FF 7)

El dolor de la mente – El dolor del espíritu

28 de julio de 2007

Humanos.

Entes angelicales devenidos a demonios.

Entes demoníacos devenidos a ángeles.

Humanos: entes quiméricos.

Tan irreales como los unicornios, tan concretos como la muerte.

Complejamente sencillos. Sencillamente complejos.

Llenos de contrariedades que pueden rayar la mentira, el doble discurso, la falsa moral, la simple estupidez.

¿Cuál es la razón de la existencia?, ¿Cuál es la razón del dolor?, ¿Cuál es el sentido del simple transitar?

Si todo camina hacia un final triste, lento y oscuro...




Sin castigos, sin recompensas, sin nada más que la mera nada tras de todo. No hay indemnización para los azotados por la vida, no hay castigo para los azotadores de alma. Simple nada. Una nada que borra absolutamente todo.

Sin conciencia, sin existencia...

Tan profunda es la pena... que llena de apatía el alma.

¿y si todo sale mal? ¿y si todo sale bien? el dolor a posteriori será recompensa, pero también, puede ser condena...

Y en medio de una noche fría, se puede mirar el cielo cuyos destellos se apagan tan lentamente...

Mirar al cielo, y sólo desear...

Pero no hay quien escuche... sólo la Nada...

La Nada: El Todo del humano...

Tal vez, lo mejor para el humano, hubiera sido nunca haber dejado de ser Nada...

Homenaje humilde, oscuro y pequeño...

20 de julio de 2007

0 Oscuridades  

Un simple homenaje a Fontanarrosa, que se ha ido en cuerpo...

Que continúe arrancando sonrisas a todos los que le lean, porque ese, siempre será su deseo más profundo, y con el que se llenará siempre...

Fontanarrosa...





Tanabata:Tristes historias en la Vía Láctea

7 de julio de 2007

Hoy es Tanabata.

El séptimo día del séptimo mes, para la fiesta japonesa, se crea sobre la vía láctea un puente que conecta las dos orillas.

La historia cuenta que un pastor y una tejedora se enamoraron. Algunas versiones hasta aseguran que se han casado. El asunto es que ambos comenzaron a descuidar sus responsabilidades, y por eso, el padre de la joven Tanabata, separó a los enamorados por el Ama no gawa (Vía Láctea).

Sin embargo, el día siete del mes julio, un puente (o un barquero, también dependiendo de la versión donde es leída) une las dos riberas, permitiéndoles a los enamorados compartir ese día único anual.

La espera de un año para sólo un día.

De entre los miles de deseos que se piden en esta fecha, que anotados en cartones de colores se cuelgan sobre bambúes, se cumplan aquellos de mayor urgencia, de mayor esencia, de mayor tristeza por la similitud con la historia de Tanabata...

La joven Tanabata, creo yo, se apiadará de aquellos deseos de personas desencontradas por mares, tierras, ecuadores, paralelos, cordilleras, etc.

¿Tanabata podrá hacer sentir que 8.800 kilómetros son sólo un puente de pocos pasos, que arrebata de sus oscuras y solitarias cuevas, a seres cuyo designio sobre las tierras ha sido un azar?

Tanabata, sólo concede un deseo...

Tanabata, es sólo una ilusión para niños...

Cuánta tristeza se concentra en Tanabata; bocas que no hablan, suspiros que no se escuchan, miradas que no se ven...

Tanabata...

No pertenecer...

1 de junio de 2007


Se miró en el espejo.

Ser de rostro sin forma. Ser que nombre alguno no adecua su esencia.

Tal vez, sólo el vacío impera en sus formas.

Quizás, sólo el deseo eterno aturde su espíritu.

Miró al espejo, y se contempló.

Una pupila que, negra, se ensanchaba con timidez, a la vez, que sentía una suave adrenalina derramarse por su sangre.

La oscuridad lentamente se mostraba ante ese espejo, que en un pequeño círculo se dilataba con quedo ritmo.

Cerró sus ojos, y los volvió a abrir, para observar sus formas una vez más.

No eran las suyas.

Si embargo, había vivido por varios años con ese cabello, con esa piel, con ese rostro.

Un rostro que nada le mostraba, que nada tenía de sí, o de, al menos, lo que consideraba su ser en sí mismo.

Su imagen no le correspondía.

Pensó que tal vez, el resto del mundo tendría tal sensación.

Luego, pensó lo contrario.

Suspiró.

Bajó la vista, con vergüenza de verse a sí mismo, con tal sensación de enajenación.

Caminó algunos pasos por la habitación, y contempló por la ventana, apoyándose levemente contra el borde de la misma.

Miró la calle de su barrio, pensó en ese barrio, que pertenecía a su distrito. Imaginó su distrito, el cual, conformaba ese país...

Y nada, absolutamente nada, tenía de sí.

Ni calles, ni barrios, ni distritos, ni países...

¿Dónde los vagabundos descansan?

¿En qué forma o lugar, el refugio y la calma le esperan?

Sentimiento de No-Pertenencia...

¿En qué lugar, un ser errante puede encontrar su esencia?

Sólo en la mente demente...