Odio la gente que siempre relativiza las experiencias de las minorías para despreciarlas. Odio profundamente ese comportamiento egoísta, cero empático, con un privilegio de culo reluciente taaaaan inconsciente que tiene el tupé de decirle a una persona de un sector sin poder "esto es una broma, debes reírte" y si no lo hace, esta persona "es exageradx" y menosprecian su opinión. No importa cuánto se le explique las razones detrás del sentimiento ofensivo que siente la persona del grupo afectado, el gran privilegiado siempre le dirá que "hay cosas más importantes que ofenderse con el chiste", que " se lo toma muy a pecho", que "simplemente es una broma"...
Claro hacer humor con el grupo estigmatizado siempre es fácil y gratuito, y qué importa si se hace daño, total, el privilegio que tienen estas personas ofensivas les hace incapaces de entender lo que se siente cuando " tu sexualidad, tu piel, tus creencias minoritaria, tu esencia particular está siendo agredida bajo el pretexto de un chiste o broma". ¿qué van a sentir estas personas privilegiadas si viven de su privilegio? Son totalmente incapaces de entender que la otra persona no vive su exacta realidad, y que aquello que le hace pertenecer a un grupo sin poder, es justamente lo que le estigmatiza socialmente. Promoviendo chistes favoreciendo su estereotipo es solamente apoyar la agresión hacia este grupo sin privilegios. ¿Pero que van a entender los grupos privilegiados?Lo unico que entienden es que se sienten ofendidos cuando se les refriega su privilegio por la cara. Pretenden que se les pida perdón cuando son ellos los que deben recapacitar porque son quienes realmente ofenden....
El asunto es que hoy encontre en una página de internet un grupo de privilegiados, hombres y mujeres blancos heterosexuales, gringos y de clase media alta, "divirtiendose" de una parodia de "campaña" antitabaco de un ministerio dedicado a prevenir enfermedades en Gringolandia. Como "chiste" no se les ocurrió uno mejor que amenazar a los adolescentes fumadores con su sexualidad.
Sí, el "chiste" era: si fumas eres Gay o Lesbiana. Y no una mujer lesbiana común y corriente (como sí muestran a los chicos gays) sino una mujer marimacho, más cerca de la metalurgia que de la Licenciatura en química, a quien se le "nota" la sexualidad desde la calle de enfrente.
Es indigante que encima el tipo que explica la campaña dice "que los adolescentes actuales temen más ser homosexuales que padecer cáncer". ¿A nadie de estxs "creativxs" le hace ruido en la cabeza el hecho de que se use a la homosexualidad como algo denigrante, como algo ofensivo, como un insulto, como algo que está mal y que es lo peor que puede pasarte en la vida?. ¿Acaso nadie de estxs "creativxs" ve las noticias de la gran homofobia y lesbofobia que suele haber en su país al punto de que a algunas mujeres lesbianas las violan para "curarles" y a algunos chicos homosexuales se les somete a la más cruda violencia?. Lean esto si no saben ni un ápice.
Pero claro, a nadie le importa los casos de homofobia y lesbofobia que hay en este país... total, "esto es un chiste", y el hecho de que este escribiendo esto es de pura "exageración".
Pero si eres de una minoría sexual, ESTO no te va a dar risa. ¡No es tan difícil entender a la otra persona! ¡Por todos los dioses y demonios! Si conoces a una mujer golpeada, y ésta escucha un "chiste" donde golpean a una mujer....¿vas a tener el tupé de decirle que se ría porque ESO es lo que tú, con tus privilegios, impones como chiste?.
Es solo pensar un poco antes de hablar, y entender en qué mundo se está parado.
New Anti-Smoking Ads Warn Teens 'It's Gay To Smoke'
12 de octubre de 2009
10 de octubre de 2009
No suelo escribir sobre mi vida privada explícitamente en el Blog. No creo que esta entrada vaya a ser la excepción, pero definitivamente no será como las otras entradas.
Con un poco de fiebre y un malestar generalizado, que me hace imposible concentrarme en la mierda más sublime jamás hecha por el ser humano - esto es, el electromagnetismo - decido escribir unas reflexiones en vista de un hecho ocurrido ayer precisamente.
Ayer, en la noche, suena el teléfono, y debido a su cercanía, atiende mi madre. Sin sospecha alguna de la razón del llamado, paso casualmente por la cocina, y escucho que mi madre está narrando de una forma espantosa lo que, segun ella cree, es mi sexualidad. (¿nunca entenderá que me gustan algunas mujeres? ¿que no soy bisexual ni asexual ni una cosa extraña que ella dice?)
Tras esas palabras de mi madre, me pregunté de inmediato:"¿qué mierda tiene que andar explicando, encima mal, algo que es tan personal mío?" Acto seguido, mi madre contesta con sorpresa y con un tono de sumo pesar lo que sea que le estuviere contando mi tía. "¿Habrá fallecido alguien?"- me pregunté ingenuamente, negándome con la cabeza. Esos tonos de "pesar" ya los he escuhado antes, y sé como son y para qué son.
Al cortar la llamada, mi padre le pregunta a mi madre que qué había ocurrido.
- "A. (mi tía postiza) tiene problemas con su nieta".
Y no necesité más estúpidas sutilezas para dar por sentado lo que estaba pasando, mi madre no quería hablarlo con mi padre directamente estando yo frente a ellos. Ellos saben lo que lastiman, ellos saben que no aceptan mi condición, sino que la toleran mínimamente cuando las cosas están en paz.
Al salir de la cocina, con ya la furia en mi interior por esa palabra "problemas" que había prounciado mi madre, decidí quedarme detrás de la puerta de la cocina para escuchar.
Tal vez es algo perverso que hago, pues se efectivamente, y siempre, que lo que sea que fuere a escuchar, NUNCA me hará bien. Tampoco fue la excepción esa vez.
La cuestión es que, al parecer, mi tía había decubierto a su nieta muy acaramelada con una "amiga". "¿Ese es todo el problema y el pesar?" preguntará cualquiera de mente abierta REAL (no de esos pseudos-liberales que dicen mucho sobre la apertura mental, y cuando les toca de cerca abrir sus mentes, es lo menos que hacen)
Pues sí. Ese era todo el asunto que se hablaba en tono castrófico como si la chica hubiera cometido un asesinato. Pfft, puritanos de mierda.
Lo más asqueroso, al menos de este lado, ocurrió cuando mis padres comenzaron a hablar y establecer sus "pareceres". Ya saben, las "teorías" que todo el mundo idiota tiene sólo porque "le parece".
- "...Y A. me contó que la van a llevar al psicólogo.."- decía mi madre
- "Ya eso no se arregla con psicólogo" - decía mi padre. ¿Perdón?, ¿Arreglar?, ¿Arreglar qué?, no hay nada que arreglar, señor, todo es muy normal, es una desición de una persona que determina qué interés sexual va a tener. Si busca en biología encontrará infinidad de casos de animales que mantienen relaciones con el mismo sexo. El que hay que arreglar es a usted, señor, porque cree que si uno no sigue los lineamientos sociales (hechos solo para gente blanca, heterosexual, cis-género y principalmente masculina) es un anormal que raya la enfermedad.
- "Yo creo que esto depende de las amistades que tiene, es como la droga" - terminó su "tesis" mi padre, comparando la homosexualidad con las drogas, y como si la orientación sexual fuera algo que te inducen las personas. Si fuera así, no existirían homosexuales, porque todo en este sistema te influye para que seas heterosexual: ¿dónde has visto un comercial orientado para las minorías sexuales?, las pocas veces que aparece alguna persona homosexual en algún medio, básicamente es para ridiculizarla, como hacen con los hombres gays, o para satisfacer una fantasía masculina, como es el caso de las lesbianas. Y nisiquera muestran las relaciones homosexuales como lo que son. No. Se empeñan en que un miembro haga el rol masculino y otro el femenino. Esto es heteronormativización de la misma homosexualidad. Y es humillante y molesto. Para la gente heterosexual, en su gran mayoría, es casi imposible entender que las relaciones homosexuales son OTRO tipo de relaciones, que no esconden en el fondo un comportamiento heterosexual. Habrá casos y casos, pero NO existe regla que las moldee.
Cada persona es un ser individual, y como tal, aportará en la relación lo que su personalidad le determine.
Pero no, el sistema, la gente comunacha de horizontes cortos y apenas un dedo de frente torcido, creen que ser "liberal" es aceptar a todos, pero claro, bajo las normas pre-existentes. Y todas las personas aceptan a todas HASTA que les toca en la familia.
Ahí la "apertura mental" ridícula con que se mandan la parte de "tolerantes" frente a los otros, se cae hecha pedazos.
La gente que tanto cree que es "mente abierta", se evidencia como lo contrario al descubrir a una miembro de su familia que es, por ejemplo en este caso, lesbiana. Si eres de mente abierta, SIEMPRE, vas a esperar cualquier situación de tu entorno. Más aún con un tema tan delicado como es el lesbianismo en una adolescente.
Adoraría que las personas que están en una situación similar a la de mi tía, leyeran estas líneas. Porque definitivamente, como persona de la minoría, se nota y mucho cuando existe esa supuesta apertura mental actuada.
Duele mucho saber que tus padres o tu familia sólo te "tolera" y que cuando no estás presente, hablan de cómo tu desición les arruinó la vida (¡como si ellos vivieran de la vida de uno!) o de sus proyectos para ti (nadie te pregunto, ellos ya los tenian para ti y tú recíen te enteras) y toda clase de etiquetas, pareceres y teorías que uno tiene que escuchar sobre "las causas" por las que no eres heterosexual, "las culpas de tu madre" que por determinados actos "hizo" de ti una lesbiana (¿qué?, ¿nadie puede entender que es una desición MIA el aceptar MI propia naturaleza?) y de "todas las posibles cosas" que hubieran hecho para evitar que seas lo que eres (en mi caso, mi condición estaba latente desde los 9 años, no jodan).
Lo peor que luego hacen los padres es simular que todo esta bien, y en los momentos de más descuido, dicen chistes, agresiones "graciosas" o cosas completamente desubicadas que, a lo mejor, lo estan viendo por TV. Esto es una forma de aceptar la homofobia, y divertirse con ella. Ningún padre o pariente puede entender lo marilloso que es para una persona de la minoría sexual descubrir a tus padres o a estos parientes indignarse, por ejemplo, de un chiste homofóbico escuchado o de algún comentario "inocentemente lesbofóbico" visto por TV.
No, no lo imaginan. Los parientes sólo están concentrados en "la dura situación que les toca vivir", como si ellos fueran los que van a tener que soportar la homofobia, el simulacro asqueroso de apertura mental, el festejo de chistes de toda índole y toda clase de estúpidas preguntas que nunca se les haría a un heterosexual, sumándole toda las teorías y estúpidos "pareceres" que siempre estarán diciendo a tus espaldas. ( nadie anda cuestionando o desarrollando teorías en base a "pareceres" sobre el por qué una persona es heterosexual...)
Otros parientes, más perjudiciales aún, hacen que estxs adolescentes recién "descubiertos" ante sus ojos, sean "recuperados" lo antes posible, y les meten en un sistema de terapias que la chica o el chico NO quiere. Pero supongamos que a lo mejor sí quiere, como pasó con una conocida mía que se había descubierto lesbiana.
Su padre la metió en un psicólogo que manipulaba su psiquis para que se hiciera heterosexual. Por supuesto, esta amiga mía ha vivido caóticamente su sexualidad, cayendo en camas que no quería, y haciendo cosas que no quería, sólo porque "tenía que seguir los pasos de la heterosexualidad".
Los padres o parientes que tienen este tipo de comportamientos heteronormativos, no saben que pueden generar represión en estas personas adolescentes.
Lo que tiene que hacer los padres o los parientes, es callarse, aprender, leer sobre el homosexualismo, en internet hay mucha información en lugares serios de asociaciones LGBT, apoyar REALMENTE a estxs jóvenes, y no heteronormativizarlos.
La sexualidad es algo muy importante para las personas. Falsearla, reprimirla, sesgarla, trae consecuencias desastrosas.
Muchas mujeres han sido heteronormativizadas por la sociedad, y no es raro leer historias de que finalmente acceden a su verdadera naturaleza cuando están casadas, con hijos y hasta incluso con un esposo que quieren mucho, pero la sexualidad reprimida desea salir... Y esto es realmente un DRAMA para estas mujeres. Casos iguales acontecen con los hombres heteronormativizados.
Permitir la expresión del o de la adolescente es lo primero. Hay que apoyarles, y eso no es sólo decir unas frías palabras gastadas por todas las películas, telenovelas y relatos de "sólo quiero que seas felíz". Un apoyo real es tornarse plenamente conciente de la posición que tiene esta persona frente a la vida, de la diferencia de poder con la que va a tener que vivir, con la dificultad que esta sociedad estupidizada genera a la gente que no está en la "normalidad", y tras entender estas cosas, apoyar y fomentar la real tolerancia, no la indiferencia. Fomentar la comprensión real, no esa actitud de " yo soy una persona de mente muy abierta, asi que apláudenme".
Estas eran cosas que quería decir para aquellas personas que saben de algunx pariente homosexual, para que al menos, piensen antes de arruinarles la existencia a estxs jóvenes.
La sociedad pocas veces ayuda, no hagan que estxs jóvenes también sientan que la familia no ayuda. Y si eres amigx de una persona homosexual, lo mismo para tí. Aunque por lo general, lxs buenxs amigxs son lo mejor que hay en esta vida, y ayudan más que cualquier familia en la que uno haya nacido.
3 de octubre de 2009
En una entrada anterior, comenté sobre el peligro de tomar por verdad algo que aparecía en algún medio de comunicación masiva. Hablé de falta de crítica por parte de dichas personas que aceptan esa verdad cómodamente, y no usa por así decirlo "el método científico".
Creo que esa entrada merece correcciones que haré ahora, comentando el otro peligro de esta actitud anteriormente mencionada.
A veces el "científicamente comprobado" no siempre es una mentira o una mala interpretación, sino que puede ser un discurso para la opresión de las comunidades menos poderosas.
¿Efectivamente el conocimiento científico quien otro lo detenta históricamente sino el europeo blanco? Es una herramienta que si bien no nació de él, la implementó más atrozmente.
La ciencia moderna tiene sus orígenes en civilizaciones antiguas, como la babilónica, la china y la egipcia aunque los griegos (enriquecidos por el conocimiento de dichas civilizaciones) fueron quienes dejaron más escritos científicos y que el catolicismo se encargó de encerrar en sus bibliotecas privadas o bien simplemente quemarlos. Tanto en las culturas orientales como en las precolombinas evolucionaron las ideas científicas y, durante siglos, fueron muy superiores a las occidentales, sobre todo en matemáticas y astronomía.
En la época medieval Europa tenía más o menos una cierta cultura o conocimiento científico en sus alquimistas y astrónomos, pero que no prosperó hasta el final de la inquisición, producto del miedo de la población a tener pensamiento crítico en unos tiempos donde cualquier desalineación al patrón moldeado por la iglesia se le calificaba de herejía con sus consecuencias ya bien conocidas por todas las personas. En cambio, en los países musulmanes, la ciencia siempre prosperó, porque su religión promovía el conocimiento: Allah les daba curiosidad a los seres humanos para que investigaran su propia creación y se maravillaran con ella. Es así, por ejemplo, que los mejores médicos de la época eran musulmanes, pues su religión les permitía inspeccionar los cuerpos muertos, no así en Europa, donde el cristianismo consideraba esto un sacrilegio.
Pero no es algo de lo que quiera explayarme en particular. Posterior a este período, el conocimiento científico, que iría de soslayo con la palabra "civilización" se comenzó a extender más allá de la Europa. El argumento con el que tanto la iglesia como la Europa toda salía de sus territorios a conquistar otros destilaba el colonialismo en su más directa forma: "nosotros tenemos el DEBER, como cultura 'civilizada' que somos, de extender nuestro conocimiento y 'educar' al mundo".
Claro. En América llegaron para destrozar la cultura y las sociedades pre-existente e imponer la suya como única y perfecta, como la realmente válida (y todo esto mientras saqueaban dichos territorios). De entre toda su cultura aparece emblemática la iglesia cristiana, la cual se presenta y se impone a todas las comunidades nativas como la única y verdadera.
Nadie nunca se puso a pensar si estas comunidades ya tenían civilización. Sólo que 'otra' civilización, diferente a la europea.
Cabe mencionar toda la problemática de “civilización y barbarie” en este asunto. El concepto que actualmente se tiene en general por “ civilización” es aquél manipulado por europeos para imponer su propia cultura como la más perfecta y divina, mientras que toda sociedad que no sea europea, es la “ bárbara”. Pensar en el caso de Argentina donde un cerdo llamado Sarmiento, gran admirador de Europa y Estados Unidos, escribió un libro completo bajo el título de “civilización y barbarie”, donde ejercía un racismo de tal calibre, que aún no me explico porqué debemos llamarle el “padre de la cultura” y el “gran luchador de la espada y la palabra”. En ese libro admiraba a la sociedad estadounidense por tener esclavizada a la comunidad negra, despreciaba a los aborígenes de la Argentina, apuntándoles con el título de “ bárbaros” sólo porque luchaban contra el gobierno argentino en contra de las masacres que desde el estado se ejercían en pos de robarles las tierras a la gente nativa para usarlas con fines agrícolas y exportar los productos.
El asunto de lo que es “civilizado” y lo que no, hoy se manifiesta abiertamente como “lo europeo”. Si no apoyas el pensamiento generalizado de la comunidad opresora europea, eres “bárbarx”. Y si te exaltas enfrentándote contra injusticias internalizadas socialmente, también eres “bárbarx”. Si no comes como europex, si no te vistes como europex, si no hablas como europex, si no te mueves como europex, si no profesas las religiones de europexs, si no comes lo que una persona europea, si no te pareces lo más que puedes a un europeo o a una europea, entonces eres lisa y llamanemte “bárbarx”.
El asunto es que este debate del concepto “civilización” recién emergió luego de 3 siglos de explotación... ¿Un poco tarde para los detentores del gran “conocimiento”?
Sin embargo, este interés tan "paternal" de la Europa por "civilizar" a las comunidades nativas de américa y a las personas negras esclavas, traídas desde África (y a toda África también) sólo impulsó la resistencia de estos grupos a perder su cultura. Esta manifestación totalmente legítima fue considerada por los europeos como símbolo de la naturaleza salvaje y animal de estas etnias (o sea, eran no europeas=bárbaras). Lentamente comenzó a emerger la idea de que eran "intrínsecamente" animales y por ende inferiores a los europeos: las "verdaderas personas".
El mantenimiento de la colonia y la esclavitud hizo que para el año 1800 aproximadamente naciera el racismo científico, cuyo máximo exponente es un tal Robert Knox que estableció que la “civilización” estaba asociado a las etnias, y que con esta “teoría”, podía explicar porqué las comunidades negras y nativas de América "no podían aprender" la cultura europea. Este pensamiento comienza a masificarse dentro de la comunidad blanca europea, en una especie de justificación "científica" de lo que venían ejerciendo desde hacía siglos, a partir de la colonización europea. Con estos argumentos, la comunidad blanca, llena de todo poder y privilegio social, podía dormir tranquila, y seguir rezando a su dios cristiano, porque veían en las masacres realizadas una especie de "misión superior" para con las otras etnias. Así, la conciencia de hombre blanco rezaba: "si le pego al negro, es para enseñarle nuestra civilización, si murió por mi azote, entonces no importa, porque total, no era una persona como yo, sino un ser inferior".
Este pensamiento se potenció con Darwin, quien aportó con su teoría al Darwinismo social, argumento utilizado por muchas colonias europeas para justificar el genocidio de personas nativas o negras.
La idea "científica" radicaba en que, la selección natural, había hecho que las comunidades más aptas (esto es, los europeos) se impusieran ante las menos aptas (aborígenes o etnia negra), y si éstas se extinguían por explotación colonial (¡extinguir etnias!), era sólo producto de la selección natural, e intervenir en ello, era impensado, pues se estaría interviniendo en el modelo de la naturaleza y sus mecanismos, que siempre permitían la conservación del más apto y capaz: oh casualidad, los europeos.
¿Perverso?, Sólo es una parte.
Por supuesto esta forma tan "científica" de ver la sociedad era la mejor justificación de los colonialistas para continuar con su explotación y abuso, contribuyendo a una ya racista sociedad generalizada en todo el mundo.
Era imposible desinstalar la idea de que tanto gente aborigen como negra era un ser humano "inferior".
Sin embargo, se comenzó a gestar otra forma de ver a las personas por parte de la ciencia europea: se empezó a catalogar a las personas según sus facciones, color de piel, y cuán dañina era su "raza" para la sociedad. Es así como surge esta nueva "ciencia" que se sorprende por identificar un hecho social que contradecía la teoría de la Evolución darwiniana: aquellas personas que eran consideradas inferiores, de naturaleza "intrínsecamente" delictiva, se reproducían más rápido que la clase media europea blanca.
Esto resultó ser un verdadero problema que debió ser combatido de inmediato: así nació la eugenesia.
La eugenesia tuvo varias caras en cada lugar, en USA las organizaciones eugenésicas promovían directamente la segregación de la gente no-blanca: legalmente les excluían la posibilidad de contraer matrimonio interracial, socialmente esterilizaban contra la voluntad a miles de mujeres no-blancas, etc
El objetivo era no "ensuciar el gen blanco-europeo" con otras etnias, y esto era comunicado a toda la población, a quien, científicamente le estaban “comprobando” que la mezcla de razas sólo generaba individuos peligrosos para la sociedad, y que un país mejor era aquél en donde la mayoría de las personas fueran de genes europeos.
La gente blanca asumió esto como un mandanto supremo y compró la idea de la proliferación de hijos en los matrimonios blancos como si se estuviera "salvando al país".
Y todo esto se hizo en nombre de la ciencia, avalando el racismo y la violencia para con las etnias sin poder. Era "la ciencia" europea que existía en ese momento, y era "la suma verdad".
Nadie relativizó a la ciencia. Nadie pensó que allí se estaba haciendo un abuso del discurso en pos de mantener un sistema colonialista desde hacía siglos.
Nadie cuestionó.
Por supuesto la eugenesia tuvo su máxima expresión en la Alemania nazi, historia que todo el mundo sabe.
Lo que quiero rescatar de este pensamiento es que la ciencia, tiene inherentemente un discurso colonialista y blanco cuando se trata de aplicarlo a la sociedad. Y quienes usan a la ciencia para dar por hecho una realidad social, más que nunca deben ser concientes de esto.
Imponer la “ciencia” cuando se quiere acallar la cultura de una comunidad indígena o negra, es racismo.
Imponer la ciencia cuando se quiere censurar a una mujer que pide por su derecho, es misoginia.
Imponer la ciencia en cualquier ámbito no-blanco heterosexual de clase media alta, es en la mayoría de los casos, colonialismo liso y llano: abuso de poder.
Esto no quiere decir que hay que abandonar la ciencia, ni que tenemos que eliminar a la ciencia, ni demonizarla como por siglos hizo la iglesia católica. Es simplemente tener sentido crítico y conciencia de lo que realmente decimos, con qué lo decimos y a quién se lo decimos. Es tener responsabilidad social, es saber que existe un contexto, y que la ciencia fue y es utilizada por la gente que tiene poder para imponer su poder, y nadie que use la ciencia de hoy en día debe olvidar eso.
La aplicación de ciencia sobre las culturas y comportamientos de etnias y grupos sociales nunca es objetivo.
No se puede tomar a la ciencia como instrumento para decirle a una etnia que es inferior, o a una minoría sexual para decirles que "no existen" y son un invento para llamar la atención.
Inevitablemente la raíz del asunto es que se maneja una herramienta blanca y prestigiosa en esta sociedad, que da poder, y se la usa contra minorías sin poder.
Es por eso que en estos casos, cuando se va a hablar de una minoría sin poder, por sobre la ciencia y cualquier cosa, lo que hay que anteponer es responsabilidad. La responsabilidad de ser conscientes que se utiliza un herramienta de poder para generar prejuicio sobre las minorías sin poder.
No importa qué se diga hoy día, el daño del prejuicio sobre las etnias ya está hecho. Sobre ellas recaen prejuicios "científicos" de siglos anteriores, que no se pueden borrar con la ciencia actual. ¿Por qué no se pueden borrar? porque siempre está presente en nuestra sociedad la idea colonialista, la idea de la supremacía blanca, después de todo, por todos los medios de información nos bombardean con imágenes donde lo deseable sigue siendo lo blanco europeo heterosexual de clase media-alta.
Esto en cuanto a lo físico. Este nivel de colonialismo también llega al ámbito cultural.
La imposición de la ciencia como algo verdadero y supremo genera debates cotidianos sobre la religión.
Defenestrar a la iglesia católica usando su propia herramienta, al menos a mi parecer, me resulta completamente lícito y hasta casi necesario, porque es la iglesia que nos afecta, que aún está metida en nuestros estados, imponiendo una legalidad que sólo favorece a unos pocos - elite blanca y europea, oh casualidad - y se olvida de los sectores sin poder. En esos casos, creo que la ciencia es la mejor herramienta para callar la boca sucia y maloliente de la iglesia católica.
Pero de ningún modo se puede ser "objetivo científicamente" con religiones de minorías sin poder. ¿Cómo podría uno negarle a una comunidad aborigen su religión en el nombre de la ciencia? ¿Cómo podría uno siquiera pensar en ello sabiendo que estas comunidades fueron saqueadas, destrozadas y violadas por aquellos defensores de la ciencia – y aún lo siguen siendo explotadas -?
Esto es colonización. Se le impone a estas comunidades por medio de esta herramienta que usamos, que es la herramienta símbolo del poder colonial, del hombre blanco, que dejen su cultura en pos de ingresar a la era de la Ciencia.
¿En qué se diferencia un científico "objetivo e igualitario" con todas las comunidades y sus respectivas religiones y la iglesia católica de la era de la colonia? Quizás le diferencia el hecho de que la sangre que derrama la esconde mejor, pero sigue intentando arrasar su cultura, ahora ya no reemplazarla por la "verdadera fe", sino por "la verdadera verdad: la ciencia".
El punto es que no se puede arrasar con el argumento científico comunidades sobre las que se tiene poder. Esas comunidades no moldean las leyes estatales, no obligan ejercer cierto ritual propio de sus costumbres, no obligan el festejo de sus fechas festivas contra la voluntad de las personas que viven en un determinado país (como si padecemos la gente latina con la Iglesia Católica, que se mete en nuestra vida diaria a cada instante, en cada acción).
Si no te afectan, el hecho de pronunciarse uno contra ellas teniendo en tu poder a la "ciencia", diciéndole cómo debe cambiar, es colonialismo.
Algunxs científicxs utilizan en su discurso las palabras "objetivo" y "tratar a todxs por igual" cuando de diferentes religiones se trata. Y ésto es un gran error. De ningún modo se puede tratar de forma “objetiva” a la religión católica que a la de sociedades nativas o africanas o incluso musulmana .La diferencia de poder y privilegios existente entre las comunidades mencionadas y el cristianismo blanco es gigante.
Además, existe en este debate, la prepotencia europea de la época de la colonia. Tantas veces he escuchado en gente blanca-europea liberal la frase de: "Yo estoy en contra de todas las religiones, porque es el veneno de la mente humana, y como quiero un mundo mejor, con pensamiento crítico y demás, lo mejor es destruir a todas las religiones, y como yo se de ciencia, se que esto es lo mejor para todas las personas"
Suena muy parecido al argumento del "deber moral de llevar la civilización" de los europeos, ¿no?.
Pues es el mismo.
Nadie se pone a cuestionar si estas comunidades quieren dicho cambio, y si lo quieren, cómo lo quieren. Porque como siempre, resulta que los europeos o la gente blanca en general, son quienes deciden "lo mejor" para las comunidades, porque éstas son tan estúpidas que no "saben lo que es bueno". Y el asunto en estas cuestiones no es lo que dichas personas blancas quieren, sino cómo las comunidades sin poder quieren.
Así que simplemente esto es una reflexión que he tenido, disparada por un documental sobre el racismo mundial, en vista de que muchas veces en mi vida, sin responsabilidad a la hora de hablar, y en nombre de la ciencia he dicho más de una idiotez.
24 de agosto de 2009
León Gieco y Carlos Núñez, reproduciendo una canción del primero con los toques celtas del segundo. Bella canción que no parece dejar de tener vigencia lamentablemente.
20 de junio de 2009
En 1827, Buenos Aires era una comarca de grandes dimensiones. Según el viajero francés Arsène Isabelle, la habitaban alrededor de noventa mil personas, de las cuales treinta mil eran extranjeros. “Todo anuncia aquí una ciudad comercial, una metrópoli digna de mejor suerte”, aventuraba en un escrito. No se equivocaría. Sin embargo, en esa época Buenos Aires era aún un pueblo que se ahogaba en barro, una ciudad en la que el futuro se construía de promesas. En las inmediaciones de la plaza de la Recova, la iglesia de Santo Domingo, la de San Ignacio o la de San Francisco, un personaje estrafalario vendía empanadas y mendigaba monedas a los transeúntes. Era una mujer negra y vieja que tenía cicatrices en su cuerpo: todos los días llegaba hasta el centro, ya que vivía en un rancho en las afueras donde empezaba la pampa inabarcable. Se hacía llamar “La Capitana”.
Aseguraba que las marcas que portaba eran registros de la guerra por la patria, “de cuando de verdad se peleaba por la patria”, repetía mientras estiraba el brazo para tomar las limosnas que le entregaban los vecinos piadosos de la ciudad, que la consideraban una loca. Otra loca más. El mes de agosto siempre fue de un frío muy intenso, aun en 1827. El general Juan José Viamonte, héroe de la independencia, caminaba por la plaza de la Recova, la actual plaza de Mayo, cuando “La Capitana” extendió su mano. Viamonte se detuvo sorprendido: la cara de esa mujer negra, canosa y vieja le resultaba familiar. Le preguntó su nombre. “María Remedios del Valle”, respondió la anciana. Viamonte hizo un silencio. Luego gritó: “¡Pero si es la madre de la Patria!”.
La historiografía argentina siempre se vio envuelta en contiendas entre corrientes que postularon diversas lecturas sobre los hechos que construyeron a la nación. Mitristas, revisionistas, marxistas: cada tendencia versionó una Argentina para sostener el proyecto político que defiende en la actualidad. Desde la discusión sobre la figura de Rosas hasta el origen real de los colores de la insignia patria, todo ha sido sometido a discusión. Incluso, muchas veces se debatió sobre a quién le correspondía el título de “Padre de la patria”, si a Belgrano o a José de San Martín. Sin embargo, ninguna corriente se detuvo a analizar qué mujer podía detentar el rol de “Madre de la Patria”. Qué figura femenina podía ostentar las virtudes del valor, la abnegación, el patriotismo y haber formado parte de un proyecto político de liberación en los tempranos años de la Argentina.
¿La historia fue escrita bajo el signo de una cultura machista? ¿El país fue solamente construido por los hombres? “Existe toda una construcción social y cultural propia de la cultura occidental y cristiana donde la mujer siempre ocupa un papel relegado y subalterno al hombre. Nuestro país y nuestro continente no son ajenos a esta concepción”, asegura la historiadora Julieta Chinchilla. Sin embargo, María Remedios del Valle reúne los antecedentes necesarios para ser honrada con ese título. Como tantos otros héroes nacionales, posee una característica que los iguala: es una olvidada. Fue eliminada de la memoria historiográfica y del registro del imaginario popular. Además, era negra y pobre. Rasgos que ciertos arquitectos del relato de la patria quisieran extraviar.
Las primeras noticias sobre la carrera de guerra de María Remedios del Valle se remontan a su participación en el Cuerpo de Andaluces que defendió la ciudad en las Invasiones Inglesas. “Durante la campaña de Barracas, asistió y guardó las mochilas para aligerar su marcha a los Corrales de Miserere”, escribió el comandante de ese cuerpo de combate. El 6 de julio de 1810 se incorporó al Ejército Auxiliar para las provincias del Norte, en compañía de su marido y dos hijos: sólo ella regresó viva de las campañas militares de la gesta independentista. Se había embarcado en la conocida Campaña al Alto Perú en la que el abogado y patriota Manuel Belgrano comandaría batallas feroces contra el enemigo colonialista.
Fue parte del ejército compuesto por 1500 hombres, cuyas dos terceras partes formaban parte de la caballería –de los cuales sólo 600 poseían armas de fuego– y que contaba con apenas diez piezas de artillería. Esta escasez de fuerzas no le impidió protagonizar hechos gloriosos de nuestra historia, como el decisivo Éxodo Jujeño, que determinó el fin del avance de las tropas enemigas, y las victorias en las batallas de Tucumán y Salta. Durante las vísperas de la Batalla de Tucumán, Del Valle se presentó ante Belgrano para solicitarle que le permitiera atender a los heridos de las primeras líneas de combate. Belgrano, siempre reacio a la participación femenina en sus tropas, le negó el permiso. Pero esa mujer era empecinada. Durante la contienda, se filtró entre las líneas de retaguardia y llegó al centro de la conflagración, donde asistió y alentó a los soldados a batir al enemigo. La soldadesca, que era consciente del rol histórico que cumplía en esa lucha denodada contra los realistas, comenzó a llamarla la “Madre de la Patria”. Belgrano no pudo más que rendirse ante la evidencia de su valor y la nombró Capitana de su ejército. Comenzaba la breve leyenda que protagonizó María Remedios del Valle, eliminada de la memoria argentina hasta la escritura de estas líneas.
Cantaba John Lennon que la mujer es el negro del mundo. ¿Por qué sorprenderse del silencio que rodea a la historia de Del Valle si no sólo pertenecía al género femenino, sino que además tenía la piel oscura? La sociedad argentina, y los discursos que la construyeron, fueron pródigos en exclusiones. Las mujeres criaron a los hijos varones que hicieron la Historia, los negros no existieron. Sin embargo, desde Juana Azurduy comandando las tropas antirrealistas hasta la audacia de Mariquita Sánchez de Thompson en los días de preparación de la revolución de Mayo, pasando por una Machaca Güemes convertida en santo y seña del troperío salteño, las mujeres tuvieron un papel relevante en la historia de la independencia, sólo limitado por la coyuntura de la época, que la relegaba al lugar del solaz del varón guerrero.
Y no se debería olvidar que la población negra de Buenos Aires censada en 1810 arrojó la cifra de 9.615 personas de origen afro que convivían con 22.793 blancos, es decir más del 20 por ciento. Los negros argentinos fueron una parte sustancial e imprescindible de la lucha independentista, al punto que llegaron a cubrir el 65 por ciento de los puestos de batalla en las tropas comandadas por Belgrano y San Martín. En 1848 Domingo Faustino Sarmiento, el gran estadista y escritor, escribió en su diario de viaje a los Estados Unidos: “La esclavitud de los Estados Unidos es hoy una cuestión sin solución posible; son 4 millones de negros, y dentro de 20 años serán 8. Rescatarlos, ¿quién paga los 1.000 millones de pesos que valen? Libertos, ¿qué se hace con esa clase negra odiada por la raza blanca?”. Durante su presidencia, inaugurada en 1868, sobrevendrían la fiebre amarilla y la Guerra de la Triple Alianza, acontecimientos a los que se le atribuye el exterminio de los negros en el país. En 1887, el censo oficial computó sólo un 1,8 por ciento de negros sobre el total de la población.
Más tarde, el Estado se encargaría de silenciar su historia y los aportes que realizaron a la construcción de la nación. El espíritu europeísta de las clases dirigentes necesitaba una historiografía que contemplara un destino blanco y cristiano. A tal punto llegaron que los primeros retratos del general San Martín, en los que se notan sus rasgos amerindios, fueron españolizados mientras se lo elevaba a la categoría de héroe nacional. Aunque al sentido común argentino le guste señalar que descendemos de los barcos transoceánicos, un estudio realizado por Daniel Corach, que dirige el Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la UBA, demostró que un 56 por ciento de la población tiene marcadores genéticos amerindios. O lo que es lo mismo: la mayoría de los habitantes del país tiene en su árbol genealógico algún poblador originario. Si ese dato es ignorado, ¿cómo extrañarse, entonces, por el olvido al que fue relegada la vida de María Remedios del Valle, una prócer que era mujer, negra, pobre y vieja?
El 14 de noviembre de 1813 las tropas del general Belgrano se enfrentaron a los realistas en Ayohuma, comandadas por el general español Joaquín de Pezuela. Los colonialistas venían de un triunfo en Vilcapugio, donde atacaron por sorpresa, y en la localidad salteña eligieron la misma táctica. Y tuvieron éxito. Después de una jornada de briosos enfrentamientos, sobre el campo de batalla yacían doscientos cadáveres de las tropas patriotas. Hubo otros doscientos heridos. Los españoles apresaron a quinientos soldados, entre los que se encontraba la capitana María de los Remedios del Valle, que había luchado a la par de sus compañeros de regimiento y que había sido herida de bala.
Las tropas dirigidas por Belgrano habían combatido más con prepotencia de victoria que con recursos para alcanzarla: habían protagonizado numerosos actos de valor para expulsar a una armada colonialista que los doblaba en combatientes y piezas de artillería. Pero fueron derrotados. Los realistas se encarnizaron con Del Valle: fue sometida a nueve días de azotes públicos. Una medida ejemplificadora: la saña sólo se explica como una decisión de sus captores para que su actitud no cundiera: a las mujeres les estaba vedado el arte de la guerra; a las negras, el espíritu de la heroicidad. Pudo escapar y regresó a las escuadras belgranenses.
Continuó empañando las armas y ayudando a los heridos en los hospitales de campaña. Nunca perdió el mote de “Madre de la Patria” entre la soldadesca y seguía con la fiebre de los fanáticos los derroteros de la bandera celeste y blanca. Cuenta Enrique Loudet, profesor de Historia, que cuando el pabellón patrio fue jurado en Jujuy, se la vio arrodillada junto a Martín de Güemes, el patriota salteño, y a Juan Antonio Álvarez de Arenales, uno de los hombres destacados de Belgrano. El hombre que la había designado capitana había decidido entregarle el mando de las tropas al general San Martín. Belgrano regresó a Buenos Aires, donde, en un primer momento, se ordenó su arresto debido a las derrotas militares sufridas. Fue absuelto de las acusaciones y liberado.
El 20 de junio de 1820 murió en Buenos Aires: había empeñado un reloj para pagarle al médico que lo atendía, tal era su grado de pobreza. Sólo un diario, El Despertador Teofilantrópico, consignó la noticia de su fallecimiento. A nadie más le importó. Del Valle lo recordaría siempre y, relegada por las autoridades porteñas al olvido, se lamentaría de la pobreza en que había muerto su general. Mientras tanto, ella vivía una miseria aún peor.
“¡Pero si es la madre de la Patria!”, exclamó el general Viamonte cuando reconoció, debajo de los harapos y las canas, a María Remedios del Valle. “Es ‘La Capitana’, la que nos acompañó al Alto Perú, es una heroína”, explicó a sus acompañantes. Conmovido, decidió ampararla y, diputado en la Junta de Representantes de la Provincia de Buenos Aires, el 11 de octubre de 1827 presentó un proyecto para resarcir el injusto abandono en que se encontraba y otorgarle una pensión que reconociera los servicios prestados a la patria. Veintitrés accedió a las actas de la sesión del 18 de julio de 1828, cuando por fin se debatió el tema.
El diputado Gamboa solicitó documentos que acreditaran el merecimiento de la pensión. Viamonte tomó la palabra: “Esta mujer es realmente una benemérita. Ella ha seguido al Ejército de la patria desde el año ‘10. Es conocida desde el primer general hasta el último oficial en todo el Ejército. Es bien digna de ser atendida: presenta su cuerpo lleno de heridas de balas y lleno, además, de cicatrices de azotes recibidos de los españoles. No se la debe dejar pedir limosna (...) Después de haber dicho esto, creo que no habrá necesidad de más documentos”. El diputado Aguirre objetó que Del Valle había rendido servicios a la Nación y que ellos eran los representantes de la provincia y el diputado Alcorta señaló que hacía falta más documentación. El debate se volvió ríspido: varios legisladores negaban la posibilidad de una pensión como las que recibían otros soldados de su categoría.
Tomó la palabra Tomás de Anchorena: “Efectivamente, esta es una mujer singular. Yo me hallaba de secretario del general Belgrano cuando esta mujer estaba en el Ejército. No había acción en que ella pudiera tomar parte que no la tomase y en unos términos en los que podía competir con el soldado más valiente. Admiraba al general, a los oficiales y a todos cuantos acompañaban al Ejército. Belgrano era un general muy riguroso: no permitía que siguiese mujer al Ejército y ésta era la única que tenía la facultad para seguirlo. Yo oí al mismo Belgrano ponderar la oficiosidad y esmero de esta mujer. Ella debe ser el objeto de la admiración de cada ciudadano y, donde quiera que vaya, debe ser recibida en brazos y auxiliada con preferencia a un general”. Luego de un arduo debate se decidió otorgarle la pensión y no sólo eso: a pedido del diputado Lagos, se votó crear una comisión que “componga una biografía de esta mujer y se mande a imprimir y publicar en los periódicos, que se haga un monumento y que la comisión presente el diseño de él y el presupuesto”. La sesión se cerró entre aplausos de emoción. Fue incorporada a la plana del Ejército por el gobernador Juan Manuel de Rosas y la mujer decidió cambiar su nombre por el de Remedios Rosas. Sin embargo, la Madre de la Patria murió en la miseria, sin dejar de mendigar monedas o alimentos en las calles céntricas de aquel Buenos Aires decimonónico.
La Historia argentina está llena de estos ejemplos de desmemoria: somos un país experto en el ocultamiento. El Estado y su burocracia vencieron y María Remedios del Valle murió sin cobrar un solo peso, sin monumento que la homenajee y sin un texto que cuente su vida. Tal vez, hasta este momento, en que estas líneas –que se escriben en vísperas del Día de la Madre– intentan rescatarla del olvido.
Investigación: Jorge Repiso
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